Cómo darle leche materna a un recién nacido prematuro o enfermo

Darle leche materna a un recién nacido prematuro o gravemente enfermo puede ser un desafío, pero usualmente esto es posible y definitivamente es una forma efectiva de mejorar la salud, crecimiento y desarrollo de su bebé. Aún si su bebé no puede amamantarse al principio, puede empezar a sacarse la leche inmediatamente después de dar a luz. Al estar estable, puede alimentar a su bebé por medio de un tubo o dejar que succione la leche de un pequeño vasito o biberón. Sin importar cómo le suministre la leche materna, la lactancia materna es la mejor alimentación en un momento en el que dicha ventaja hace una gran diferencia.

Leche prematura

Las madres de los bebés prematuros producen leche materna que es un poco diferente en composición, al menos durante las primeras semanas y esta diferencia está diseñada para cumplir con las necesidades particulares de su bebé. La leche prematura es más alta en proteínas y minerales, como sal, y contiene diferentes tipos de grasa que puede digerir y absorber con más facilidad. La grasa en la leche humana ayuda a mejorar el desarrollo del cerebro y tejidos neurológicos del bebé, lo que es especialmente importante para los niños prematuros. La leche humana es más fácil de digerir que la leche de fórmula y evita exponer su recubrimiento intestinal inmaduro a las proteínas de la leche de vaca que se encuentran en la leche de fórmula para bebés prematuros. Los bebés prematuros que son amamantados tienen menos probabilidad de desarrollar infecciones intestinales que los bebés que son alimentados con leche de fórmula. La leche que produce en los primeros días contiene altas concentraciones de anticuerpos para ayudar a su bebé a combatir a las infecciones. Aún si su bebé no puede amamantarse todavía, sacarse la leche materna desde el principio le garantizará que su suministro de leche se mantenga hasta que su bebé pueda amamantarse.

Apoyo

El primer paso para darle a su bebé leche materna es incluir el apoyo del personal médico que cuidará de su bebé en el hospital. Avise al pediatra y neonatólogo de su bebé, si alguno de ellos está atendiendo a su bebé, sobre su deseo de amamantarlo y proporcionar la leche materna que se sacó. Sus médicos pueden arreglar que alimenten a su bebé con la leche materna que se sacó o que amamante a su hijo en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN). Muchos hospitales ahora proporcionan áreas privadas para amamantar, así como especialistas capacitados para ayudar a las madres a amamantar. Pida ayuda al enfermero de su bebé o al consultor de lactancia en la UCIN. El personal capacitado de su equipo de apoyo puede mostrarle cómo ensamblar y usar un extractor de leche eléctrico, enseñarle a sacarse leche de manera eficiente y asesorarle para que almacene la leche materna.

Si puede amamantarlo directamente, ellos pueden ayudarla a ajustar su posición para amamantar a su pequeño hijo. Muchas unidades de cuidados intensivos neonatales estimulan a los padres a que entren a la habitación continuamente y que tengan contacto directo con el bebé, lo que se conoce comúnmente como cuidado de canguro, ya que se ha demostrado que es de beneficio para la estabilidad y el crecimiento y desarrollo óptimo de los bebés prematuros. Usar un extractor de leche o sacarse la leche inmediatamente después de sostener a su bebé en contacto directo es una forma muy efectiva para incrementar su suministro de leche. Algunas madres consideran que la extracción de leche junto a la cama de su bebé en la UCIN es también muy útil.

Sacarse la leche materna

Si su recién nacido es demasiado pequeño o enfermo para amamantarse desde el principio o si una condición de nacimiento impide que se amamante directamente, se dará cuenta que un extractor de leche eléctrico de uso hospitalario es una forma efectiva de sacarse la leche y de establecer y mantener un suministro de leche adecuado. Su hospital le proporcionará un extractor mientras usted se encuentre allí y puede rentar o comprar uno para usar posteriormente en casa.

El extractor que use deberá crear una acción de ordeñado y no simplemente ser un dispositivo de succión. Empezando lo más pronto posible después del nacimiento de su bebé, sáquese la leche a intervalos regulares, aproximadamente a las horas en las que su bebé usualmente se alimentaría. Utilice el extractor al menos seis a ocho veces al día; esto proporciona estímulo al pezón y estimula la producción de leche. Deberá usar el extractor en intervalos regulares durante la noche las primeras semanas y no dormir más de cuatro a cinco horas a la vez. Si se despierta cada mañana y sus senos están llenos, entonces está durmiendo demasiado tiempo durante la noche; esta llenura realmente disminuirá su producción de leche. Usar un extractor doble le permite sacarse leche de ambos senos a la vez. La mayoría de las mujeres consideran que un doble extractor produce más leche en el menor tiempo. Cuando use el extractor, continúe usándolo por varios minutos después de que su leche ha dejado de fluir para estimular la producción incrementada de leche. Para las madres de bebés prematuros, el período mínimo de tiempo para intentar la extracción durante un período de veinticuatro horas es de cien minutos. Toda esta estimulación de los senos y extracción de leche es el requerimiento mínimo para mantener el suministro de leche materna durante muchas semanas (si su bebé es muy pequeño, prematuro o está enfermo).

Se ha demostrado que el masaje a los senos antes y durante el uso del extractor mejora su flujo de leche y puede hasta mejorar su producción de leche. Para hacerlo, aplique movimientos pequeños y circulares con las puntas de sus dedos, empezando en los bordes exteriores de su seno cerca de la pared del pecho y avance lentamente hacia el centro. El masaje deberá siempre ser suave para evitar producir fricción en la superficie de la piel o aplicar masaje tan profundamente que ocasione dolor.

Tenga presente que se sacará únicamente pequeñas cantidades de calostro al principio, pero esta sustancia que fomenta los anticuerpos es extremadamente beneficiosa para su bebé. Algunas madres consideran que sacarse el calostro con masaje manual en un vaso pequeño o cuchara es más fácil que usar un extractor eléctrico durante los primeros días. Sacarse la leche manualmente en un vaso también le permite cuidar cada gota, en lugar de desperdiciar la leche que queda atrapada en los tubos del extractor. Una vez incrementa su suministro de leche, la cantidad de leche que puede sacarse probablemente oscilará todos los días. Como resultado, necesitará incrementar la cantidad de veces al día que se saca leche para mantener un suministro óptimo de leche. Estas fluctuaciones son normales; simplemente se observan más fácilmente cuando se saca leche que cuando amamanta. Una vez su bebé empiece a amamantarse, es posible que su producción de leche incremente. Para maximizar su producción de leche, intente descansar lo más posible, tomar sus analgésicos recetados, beber los líquidos adecuados y minimizar el estrés.

Alimentación de su bebé

Puede darle su leche materna a su bebé a través de un tubo que pasa a través de su nariz o boca hacia su estómago o de un vaso o biberón pequeño. La ruta de alimentación dependerá del grado de la condición de prematuro de su bebé y de las políticas en la UCIN en su hospital. Ocasionalmente, los bebés que se alimentan por medio de biberón pueden empezar a preferir el biberón, el cual administra leche más rápido y con menos esfuerzo que alimentar del seno. Algunos de estos bebés se rehúsan posteriormente a amamantarse; una situación llamada confusión de pezón o preferencia de pezón.Durante este período cuando su bebé está usando un método de alimentación alternativo, puede introducirlo a la lactancia materna al abrazarlo en contacto directo contra su pecho cuando sea posible y permitir que toque su pecho con su nariz. Por supuesto, esto debería realizarse cuando el neonatólogo o pediatra lo ha aprobado. Es posible que pronto progrese a un complemento de alimentación u otro dispositivo que le administrará la leche materna que se sacó de un biberón o jeringa a través de un pequeño tubo que está adherido con cinta adhesiva junto a su pezón. Con este método, su bebé deberá empezar a alimentarse parcialmente del tubo y parcialmente de su seno a medida que se aferra a su seno y se amamanta activamente.

Las sesiones de lactancia materna temprana probablemente serán más exitosas si las programa para cuando su bebé esté más lúcido y alerta, pero calmado. Experimente con diferentes posiciones de lactancia materna para descubrir qué funciona mejor para los dos. Las madres de los bebés que nacen antes de tiempo con frecuencia consideran que la posición de cuna cruzada es la más fácil de usar mientras “enseña” a su bebé a agarrar el pezón. Aún si su bebé no succiona del seno, puede sacar algo de leche de su pezón, para que su bebé pruebe la leche de su seno cuando tenga contacto con la aureola y pezón. Con frecuencia, un bebé prematuro se cansa con facilidad, así que es posible que estas alimentaciones tempranas sean breves. (Puede usar el resto del tiempo juntos para abrazarlo, mecerlo, cantarle y acurrucar al recién nacido). Intente amamantarlo con tanta frecuencia como sea posible y continúe sacándose leche para las alimentaciones durante su ausencia. La lactancia y sacarse la leche con frecuencia, al igual que abrazarlo regularmente en contacto directo, ayudará a mantener su suministro de leche.

Un número creciente de hospitales permite que las madres se queden durante la noche o el día con los bebés, la noche que se le da de alta de la UCIN o dos noches antes, lo que permite que las madres empiecen a conocer los horarios de hambre durante el día de su bebé y los ritmos para amamantarlo al igual que otros aspectos del cuidado infantil antes de ir a casa. Dicha experiencia puede facilitar la transición del hospital a la vida en casa para usted y su bebé.

El uso de la leche de fórmula

Naturalmente, deseará enfocarse en hacer la transición de la alimentación de la leche que se sacó a la lactancia materna directa, pero comprenda que el personal médico de su hospital desea asegurarse que su bebé reciba las calorías y nutrición adecuadas antes de ir a casa. Para lograr un crecimiento adecuado y huesos fuertes con depósitos suficientes de calcio, los neonatólogos pueden enriquecer la dieta de los pequeños bebés prematuros al agregar nutrientes complementarios especiales para la leche materna, con frecuencia con fortificantes comercialmente disponibles para la leche. Ocasionalmente, los médicos pueden decidir alimentar a un bebé con leche de fórmula especial para bebés prematuros, algunas veces alternando la leche de fórmula con su leche materna.

Aún si su bebé no se está alimentando debido a complicaciones médicas, continúe sacándose la leche materna y congélela para usarla posteriormente, de tal manera que mantenga su producción de leche. En sus conversaciones con el médico del bebé, asegúrese de reforzar su deseo de amamantar cuando sea apropiado médicamente.

En casa

Después de que su bebé llegue a casa del hospital, es posible que necesite continuar usando el extractor de leche hasta que su bebé se amamante exclusivamente (en realidad se esté amamantando) y crezca bien sin necesidad de ningún biberón complementario o leche de fórmula. Esto le permite almacenar leche materna para tomas adicionales y mantener un suministro de leche adecuado, especialmente a medida que su bebé crece y sus necesidades aumentan. Intente amamantar a su bebé siempre que él muestre interés; aún si es a cada hora o a cada hora y media durante las primeras semanas. Si su bebé prematuro se está alimentando exclusivamente con leche materna, su pediatra deberá recomendarle un suplemento de hierro o multivitaminas. Finalmente, pida a su pediatra o especialista en lactancia materna que verifique su técnica para amamantar poco después de que su bebé llegue a casa.

Cuidar y aprender a amamantar a un niño prematuro o recién nacido enfermo es emocionalmente difícil para una nueva mamá. Es buena idea comunicarse con grupos de apoyo en su área que se especialicen en la condición de su bebé. Con frecuencia, otras madres son los recursos más valiosos de información. Además, asegúrese de que su pareja y otros miembros de la familia comprendan las enormes ventajas de amamantar a un bebé que nació antes de tiempo o un recién nacido hospitalizado enfermo. El apoyo emocional y práctico de sus seres queridos irá más allá de ayudarle a lograr sus metas de amamantar.

Fuente:  New Mother’s Guide to Breastfeeding, 2nd Edition (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)

El vínculo en prematuros

Hace años se pensaba que no convenía encariñarse con los niños nacidos antes de tiempo, por si no sobrevivían. Hoy se sabe que el amor de sus padres les ayuda a salir adelante.

Iniciarse como padres con un hijo nacido antes de tiempo suele ser, casi siempre, una experiencia inesperada y difícil. La mayoría de las embarazadas sueñan con ese momento mágico en que abrazarán a su hijo con gran emoción y sentirán ese «flechazo» que sirve para iniciar el vínculo madre-hijo, probablemente el lazo afectivo más fuerte que se establece entre los humanos. Aunque, en realidad, ese vínculo ya existe antes de nacer; madre e hijo están conectados de manera íntima y continua: ¡el bebé en el útero nunca está sólo! Por eso, más que establecer el vínculo, hay que cuidarlo y respetarlo, procurando que la separación entre el bebé y sus padres sea mínima.

Sin embargo, cuando un niño nace de forma prematura, su delicada salud suele hacer preciso el ingreso en una unidad de cuidados neonatales. A pesar de ello, el vínculo se puede establecer con la misma intensidad. La clave reside en el cariño: el bebe necesita sentirse querido. De hecho, antes se pensaba que en los casos más graves era mejor ahorrarles a los padres el dolor de encariñarse con un niño que no podría sobrevivir.

Afortunadamente, ahora se sabe con certeza que el cariño que reciben de sus padres es lo que permite a muchos chiquitines seguir viviendo cuando más frágiles parecen y sorprender a los propios médicos con su evolución favorable. Es más, cuando las cosas no van bien, pero el bebé vive rodeado de amor, es precisamente ese vínculo creado lo que más consuela a los padres. Los cuidados psicológicos al prematuro son, por lo tanto, tan importantes como los físicos, y potenciar el vínculo materno-filial es una de las claves para que todo vaya mejor. Los bebés, por pequeños que sean, necesitan saber que sus padres están ahí y sentirse queridos.

La tristeza de los padres es normal

Tener un hijo prematuro e ingresado en la UCI neonatal es una de las experiencias más traumáticas que puede haber para unos padres. Es normal que experimenten una serie de sentimientos muy intensos, que van desde la incredulidad y el shock, hasta la tristeza, la rabia o la depresión. Entre las dudas que les asaltan suele estar la de si el chiquitín sabrá quiénes son sus padres o cómo le afectara estar ingresado. Algunas veces, incluso piensan que no quieren a su hijo y se asustan de tener dicha sensación.

Esta reacción es normal. Forma parte de lo que se conoce como «duelo anticipado», el miedo a perder al hijo es tan grande que, como mecanismo de defensa, se produce un distanciamiento del bebé y los padres pueden «sentir» que no le quieren. En realidad, en cuanto el niño mejora un poquito desaparece esa sensación y los padres se dan cuenta de cuanto le quieren, y de que, precisamente, ese amor era lo que les producía el miedo a perderle. Por todo ello, es necesario que los profesionales ayuden a los padres esos primeros días y les faciliten el acercamiento a su pequeño.

Conocer al bebé

Las investigaciones más recientes en el campo de la psicología pre y perinatal están aportando una serie de datos fascinantes, que confirman lo que muchas madres sabían desde siempre: los bebés escuchan y entienden, aprenden y recuerdan, se alegran y se emocionan; en definitiva, son personas como las demás. No importa lo pequeños que sean, siempre necesitan sentirse queridos y que les expresemos nuestro cariño.

Ahora sabemos que incluso los grandes prematuros (desde la semana 25) diferencian perfectamente la voz de su madre de las demás. No sólo la reconocen, oir a su mamá beneficia a su salud: así, por ejemplo, la saturación de oxígeno en la sangre de los prematuros mejora cuando tienen a su familia cerca.

Algunos padres temen parecer pesados por hacer demasiadas preguntas a las enfermeras y a los médicos. Es normal no comprender el significado de ciertos tecnicismos médicos y no pasa nada por insistir si algo no ha quedado claro; al fin y al cabo, ¡los médicos tuvieron que pasar años y años estudiando para aprender a hablar así! Además, es muy importante que los padres aprendan a conocer al niño, a interpretar sus señales.

Cuando un prematuro está estresado, presenta una serie de síntomas: cambia de color con facilidad, tiene hipo, tiembla, suele tener las piernas y brazos rígidos, los dedos estirados y la espalda arqueada y suele llorar. También puede ser que no se despierte o que se duerma de golpe, que se muestre irritable o que no centre la mirada. Por el contrario, si está tranquilo, su color no cambia, suele succionar, sus movimientos son suaves, mantiene una postura relajada, presiona el dedo cuando se lo ofrecemos, se despierta lentamente y su atención está más centrada.

Por desgracia, a menudo su delicada situación física hace necesario someterle al niño a procedimientos o técnicas dolorosas. Afortunadamente, esto le permite darse cuenta enseguida que sus padres son los que nunca le hacen daño, los que le traen el consuelo y la calma… y desea estar con ellos. Así se construye el vínculo, en realidad, mediante el cariño y el consuelo que la madre o el padre ofrecen a su pequeño bebé, a pesar de los momentos difíciles que ambos atraviesan.

En el cuidado de los prematuros la mayor revolución ha sido la aplicación del método canguro, inventado por los médicos colombianos Edgar Rey y Héctor Martínez a finales de los años setenta. Como ellos mismos explican, se basa en tres conceptos: «calor, amor y lactancia materna».

Los excelentes resultados de los bebés prematuros que han sido tratados de esta manera han demostrado que el método canguro es la mejor manera de fortalecer el vínculo madre-hijo desde muy pronto, así como de mejorar el pronóstico, incluso cuando existe una evidente gravedad física.

Masaje para prematuros

Algunos estudios han demostrado que los prematuros que reciben tres masajes al día ganan más peso, dejan el hospital antes, tienen menos complicaciones y se desarrollan mejor en conjunto. Es probable que al principio lo rechacen, pero si vamos despacio y les preguntamos antes si lo quieren o no, pronto descubrirán que le gusta. En las mejores UCIS de neonatos, suele haber enfermeras que enseñan la técnica.

El vínculo lleva tiempo, pero hay pequeños detalles que ayudan a fortalecerlo:

•Conviene que los padres aprendan a interpretar las conductas de su hijo: que cosas le agradan, que rato del día está mejor…
•Cada niño es distinto. Por pequeño que sea, tiene su personalidad y sus gustos.
•Es importante comunicar al personal de enfermería las impresiones sobre el bebé, especialmente cuando se le nota estresado.
•Los padres no deben dudar en pedir la aplicación del método canguro y procurar tenerle en brazos siempre que sea posible.
•La lactancia materna fomenta el vínculo.
•Es esencial cuidar el entorno en el que se encuentra el niño: asegurar que no hay demasiada luz, procurar disminuir el ruido, dejarle en una postura flexionada, impedir que le molesten mientras duerme, hablarle y acariciarle cuando está despierto….
•No hay nada malo en sentirse decepcionado o incompetente si no se consigue saber que le pasa al bebé. ¡Tal vez, él tampoco lo sepa! Lo importante es el esfuerzo realizado por conocer y comprender al hijo.
•Hay que confiar en la intuición de padres. Ellos conocen a su hijo desde hace más tiempo que el resto de la gente.

AUTOR:  Dra. Ibone Olza
Psiquiatra infantil

 

El ‘método canguro’ reduce las secuelas en los niños prematuros

Nacer antes de tiempo implica ciertos riesgos. La falta de maduración hace que el bebé no esté preparado para sobrevivir en un nuevo entorno, por ello los niños prematuros corren el riesgo de sufrir trastornos graves, como parálisis cerebral o retrasos en el desarrollo psicomotor. La atención temprana, y en especial el ‘método canguro’, puede ayudar a reducir las secuelas.

La atención temprana “consiste en la aplicación de ciertas técnicas psicopedagógicas que permitan mejorar el desarrollo físico y psicológico del bebé y prevenir los posibles trastornos que surjan de su nacimiento prematuro”, explica Ana González, directora técnica del Centro Infantil de Terapia ‘María Isabel Zulueta’, de la Fundación Síndrome de Down de Madrid.Hasta hace unos años la atención temprana estaba reservada a los niños que, bien por problemas durante la gestación, el parto o el postparto, sufrían algún trastorno. Es el caso de los niños que presentan alguna cromosomopatía, como el Síndrome de Down. Sin embargo, el aumento de los nacimientos prematuros, que ya alcanza el ocho por ciento en nuestro país, ha hecho que la estimulación temprana sea clave para el desarrollo de los bebés.“Nos encontramos con niños que nacen con sólo 26 semanas de gestación y que deben pasar largos periodos en la incubadora. Esto hace que el riesgo de secuelas sea cada vez mayor”, apunta González.

Entre las técnicas empleadas para favorecer la maduración física y psicológica del bebé se encuentra el denominado ‘método canguro’. Basado en los marsupiales, cuyas crías terminan su gestación dentro de la bolsa materna, este método fue desarrollado en Colombia en la década de los 70, donde a falta de incubadoras se recurrió a las propias madres para tratar a los niños prematuros.

Función de incubadora

“En cierto sentido la madre cumple la misma función que la incubadora, ya que el contacto físico con el cuerpo de la madre proporciona al bebé el mismo calor y regulación térmica que la máquina”, señala Leticia Rubio, psicopedagoga y miembro del equipo de investigación de la Fundación Síndrome de Down.

De esta manera, tocar, susurrar o tener al bebé en el regazo puede convertirse en la manera más eficaz de estimular sus sentidos y su coordinación motora. Además, este contacto fortalece el vínculo materno-filial y el desarrollo emocional de los bebés. Pero tal vez el resultado más sorprendente sea la ganancia de peso. “Los niños prematuros a los que se les aplica el método canguro pueden recuperar entre un 15 y un 30 por ciento más de peso que los que sólo permanecen en la incubadora”, indica Rubio.

A pesar de los beneficios demostrados por este método, son pocos los centros que cuentan con unidades especializadas para la estimulación temprana de los prematuros. “Una vez que el bebé abandona el centro hospitalario el seguimiento psicopedagógico y la estimulación son menores. La atención se centra en los que presentan secuelas graves y no se atienden las necesidades de otros que, aunque están aparentemente bien, con el tiempo pueden presentar trastornos”.

Problemas en la infancia

Durante la infancia, los niños prematuros pueden desarrollar problemas cognitivos, trastornos que afectan a la atención o retraso en la adquisición del habla y del lenguaje. Además, diversos estudios relacionan la prematuridad con el bajo rendimiento escolar.

El seguimiento de los niños prematuros debe realizarse al menos hasta los seis años, aunque los especialistas recomiendan prolongarlo hasta los doce. Sin embargo, cumplir este objetivo no es del todo fácil en los centros públicos, que se encuentran saturados. Para garantizar el seguimiento y la estimulación continuada muchos padres recurren a servicios privados que desarrollan programas específicos de atención temprana.

No obstante, Rubio prevé que el aumento de los partos prematuros, especialmente entre madres adolescentes y mujeres mayores de 36 años, motivará la aparición de nuevos centros que puedan atender la gran demanda de atención para niños prematuros.

FUENTE: cuidateplus